Entradas con fecha mayo 2008

Astroyciencia: Planetarios de España

jueves, 29 mayo 2008

En este artículo me hago eco de una entrada de la muy recomendable bitácora Astroyciencia. Como el propio nombre indica, es una bitácora dedicada a la astronomía y a sus disciplinas afines. Los artículos son muy divulgativos y de bastante calidad, con lo que merece estar en la categoría de bitácoras interesantes.

El siguiente artículo:

Planetarios en España

hace un listado de algunos de los mejores planetarios de España. La información de cada uno de ellos es muy completa; incluye algo de historia, un resumen de los actos más importantes que se realizan en cada uno, su direeción postal y su web.

Brevemente, un planetario es una sala cuyo techo es una bóveda en la cual se proyectan películas de divulgación sobre astronomía. Las películas, básicamente, consisten en representaciones del cielo estrellado (unas representaciones magníficas, normalmente) e imágenes de objetos celestes acompañadas de explicaciones narradas.

Si os gusta la ciencia, os gustará la experiencia.

Documentación sobre Códigos de Buenas Prácticas Medioambientales y SGMA

jueves, 29 mayo 2008

En otra de las páginas sobre medioambiente que se pueden hallar navegando, he encontrado vínculos a una serie de documentos interesantes. Se trata de gran cantidad de documentos clasificables en dos categorías: códigos de buenas prácticas medioambientales para diferentes sectores de actividad (oficina, asociaciones juveniles, etc…) y sistemas de gestión medio ambiental (SGMA). Esta segunda categoría incluye información sobre las normas ISO 14000 e ISO 14001, relacionadas con el medio ambiente. El vínculo a todos esos PDF es el siguiente:

http://www.portaldelmedioambiente.com/empresa/

Es interesante conocer algo de estas prácticas y códigos de conducta por dos motivos, uno positivo y otro negativo. El positivo es que, para aquellas empresas o asociaciones que quieran causar un impacto menor en el medio ambiente y, además, ahorrarse algo de dinero, tienen unas normas detalladas que seguir, saben qué hacer y de qué manera pueden ser más eficientes energéticamente, por ejemplo. Muchas de estas normas son de sentido común, y, por ejemplo, yo mismo llevo aplicando varias de ellas desde hace años.

El negativo es que, tarde o temprano, acabaremos pasando de los consejos y el “premio” hacia quienes siguen estas prácticas, a legislarlo, a hacer estos códigos obligatorios para todo el mundo y a los castigos, multas y cierres de empresas en los peores casos. Es el mismo proceso de siempre (ejemplos hay muchos), así que conocer, al menos, estas normas, dará ventaja a quien ya las observe para el momento en que se vuelvan obligatorias.

EGÉTICA 2008: Feria internacional de la Eficiencia Energética

lunes, 26 mayo 2008

Del 11 al 13 de junio de 2008 se va a celebrar en Valencia, concretamente en Feria Valencia, la Feria Internacional de la Eficiencia Energética y Nuevas Soluciones Tecnológicas. Toda la información sobre este evento puede consultarse en:

http://egetica.feriavalencia.com/

Lo patrocinan las grandes empresas energéticas y habrá una serie de exposiciones, diversas conferencias y, en general, todo lo novedoso sobre la eficiencia energética y las nuevas tecnologías que deben pretender hacer más eficiente nuestro consumo energético.

Me temo que no voy a ir, porque Valencia me pilla un poco lejos, pero me encantará oír crónicas de algún visitante que haya asistido.

Asociación CiMA: Científicos por el Medio Ambiente

lunes, 26 mayo 2008

Cuando ideé este proyecto, era consciente de que no iba a ser el primero que intentase aunar ciencia y medio ambiente. Pero tampoco he pretendido nunca ser el primero, sino que me interesa crear un portal lleno de información sobre este tema y generar foros de debate.

En las dos entradas anteriores, he hablado de páginas que muestran la postura escéptica frente al cambio climático, expresada con bastante rigor científico. La página web de la Asociación CiMA, Científicos por el Medio Ambiente:

Página principal de CiMA

es la web principal de una asociación de científicos en favor del medio ambiente. Por lo que he ido leyendo, expresan la actitud no escéptica y defienden la necesidad de actuar. Se aleja ligeramente de la orientación que va a tener este portal, ya que incluyen también alguna argumentación que podríamos calificar de “política”, pero se trata de una asociación de científicos que se preocupa por el medio ambiente y, además, hay abundantes referencias y artículos en la web, con lo que la creo una página interesante para los que visitan esta bitácora.

Recomendable su visita para ver qué indicios apuntan a un cambio climático antropogénico.

Bitácora interesante: co2

sábado, 24 mayo 2008

Casualidades de la vida. Resulta que un buen amigo mío, me envío por correo electrónico varias referencias a artículos de la siguiente bitácora:

co2

cuya lectura también recomiendo. Y resulta que la mantiene un tal Antón Uriarte que, parece ser, es el mismo autor del libro que comentaba en la entrada precedente.

Su bitácora es un buen ejemplo de la crítica razonada al excesivo alarmismo sobre el cambio climático. Hay cosas puntuales con las que no coincido; por ejemplo, minimiza la magnitud de las emisiones humanas de dióxido de carbono. Pienso que por muy pequeño que sea el aumento que provocamos, el hecho de que en algo tan enorme como la atmósfera seamos capaces de provocar un cambio mensurable es inquietante. Sin embargo, a su crítica razonada de los modelos climáticos actuales y a su posicionamiento en contra del catastrofismo que nos está invadiendo no tengo nada que objetar, y recomiendo bastante seguir sus artículos.

Nos tenemos que convencer de que la ciencia no es un conjunto de saberes dogmáticos, y que es una actividad que persigue comprender el mundo en que vivimos. No podemos pretender que la ciencia sea la justificación, irrebatible y casi religiosa, de las actuaciones políticas, porque no se concibió para eso. El debate científico consiste en eso: lanzar una teoría y someterla al análisis y las críticas del resto de la comunidad científica. El problema viene cuando la prensa publica sólo las opiniones del sector que apoya las predicciones más alarmantes de los modelos. Es algo del estilo de, en un juicio, escuchar sólo al fiscal, o sólo a la defensa; hay que oír a ambas partes.

Es algo que me gustaría que pasara en esta bitácora y en el portal: que se puedan expresar todas las opiniones sobre este asunto al mismo nivel.

Libro en Internet: Historia del Clima de la Tierra

sábado, 24 mayo 2008

Buscando en Internet me he encontrado un libro titulado Historia del Clima de la Tierra, escrito por Antón Uriarte Cantolla, y editado por el Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco. Dado que la primera edición está agotada, el autor ha publicado en Internet el libro, en una versión renovada, y casi al completo en:

Historia del Clima de la Tierra.

No me ha dado tiempo a leerlo al completo, sólamente la parte destinada al dióxido de carbono, el gas de efecto invernadero que más quebraderos de cabeza trae a nuestros políticos, y el tono de la exposición es bueno. Concretamente, he leído el capítulo El dióxido de carbono, emisiones y sumideros, donde hace una estimación de la cantidad de dióxido de carbono emitido y hace una serie de comentarios interesantes:

  • Aproximadamente un 30-40% del dióxido de carbono emitido por los seres humanos (en función del año, ver las gráficas en el capítulo del libro ya referenciado), es absorbido por la vegetación terrestre y marina.
  • La absorción de radiación solar realizada por el dióxido de carbono, en parte de la región del espectro en que este gas actúa, está ya saturada, esto es, se absorbe ya la cantidad máxima. Por ello, aumentos futuros en la concentración de dióxido de carbono provocarán un aumento cada vez menor, proporcionalmente, de la radiación absorbida.
  • La mala noticia es que, si bien, se puede considerar que hasta el momento, el dióxido de carbono es uno de los que provocan una absorción mayor de energía solar, dentro de poco le tomará el relevo el vapor de agua. Un aumento de las temperaturas agrandará la concentración de vapor de agua en la atmósfera, y ese gas tiende, por un lado, a incrementar el efecto invernadero. Por otro lado, más vapor de agua implican más nubes, que podrían favorecer lo contrario, al aumentar la radiación reflejada, pero como no sabemos casi nada de la evolución global de algo tan enorme como la atmósfera, no sabemos qué va a suceder.
  • Finalmente, se aborda un tema importante. La vegetación retira dióxido de carbono de la atmósfera, el problema es que la actividad humana, además de emitirlo, tiende a destruir masa forestal. Es cierto que la mayor concentración de dióxido de carbono hace que las plantas crezcan más rápido, y hay países donde aumenta la masa boscosa (de hecho, la masa vegetal está aumentando, ya que la fotosíntesis reabsorbe enormes cantidades de las que emitimos), pero si, imprudentemente, dañamos seriamente el placton oceánico y los bosques, se puede desequilibrar todo.

Se aceptan comentarios y preguntas sobre esta lectura, que recomiendo a todos los visitantes.

La ciencia no ha demostrado que hay un cambio climático provocado por la Humanidad, pero…

lunes, 5 mayo 2008

Una de las cosas que me dejé abierta en la entrada anterior fue que, opino, la ciencia, por el momento, es incapaz de demostrar que la actividad humana esté provocando un cambio climático. De hecho, incluso, es incapaz de demostrar que se esté produciendo de verdad un cambio climático. Hay personas que afirman que la ciencia ha demostrado el efecto antropogénico, pero yo no estaría tan seguro. Al menos, si consideramos lo que la ciencia suele entender por demostrar una tesis.

En ciencia se considera completamente demostrada una tesis o teoría si: da una explicación completa del fenómeno estudiado y, empleando esa teoría como punto de partida, se dan motivos para una serie de fenómenos que no tenían explicación, y se obtienen confirmaciones experimentales de la misma, a ser posible, por medio de la medición de magnitudes que no tienen que ver directamente con lo que se está estudiando. Para poder dar una explicación completa de algo tan sumamente complejo como la atmósfera terrestre y su interacción con el espacio, el sol, los mares y la tierra, la física y la modelación por ordenador deberían tener un nivel que, ahora mismo, nos es inconcebible.

En un caso tan complejo como este, sólo hay una forma de saber a ciencia cierta si el clima está cambiando o no, y se trataría de esperar varias décadas y ver si la temperatura sube y los patrones climatológicos se trastocan. La ciencia actual no da para más, por muchos avances en modelación climática que se estén dando.

Sin embargo, una cosa es que no se pueda demostrar, y otra muy diferente es que falten evidencias bastante llamativas que nos deben poner en guardia. Comento unos párrafos extraídos de Cambio Climático. Hacia un nuevo modelo energético, editado por el Colegio Oficial de Físicos en el año 2000, hablando del “Resumen general destinado a los responables de las políticas. Evaluación científica del primer informe del IPCC” (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático). Lo encuentro muy ilustrativo acerca del funcionamiento de la ciencia.

Dicen los expertos firmantes del informe estar completamente seguros de que:

“Existe un efecto invernadero natural que hace que la Tierra sea más cálida de lo que sería en caso de no existir ese efecto.”

y de que:

“Las emisiones producidas por las actividades humanas aumentan sustancialmente las concentraciones atmosféricas de los gases de efecto invernadero: dióxido de carbono, metano, hidrocarburos clorofluorados (CFC) y óxido nitroso. Estos aumentos potencian el efecto invernadero, lo que produce, por término medio un calentamiento adicional de la superficie de la Tierra. El principal gas con efecto invernadero, el vapor de agua, aumentará como consecuencia del calentamiento de la atmósfera, y a su vez aumentará dicho efecto”

Pero, un par de páginas más adelante, dicen que, en su opinión de expertos:

“No existen pruebas sólidas de que el clima haya variado más en los últimos decenios.”

Es más, aunque se afirme que:

“La temperatura media mundial del aire en la superficie de la Tierra ha aumentado entre 0,3 y 0,6 grados durante los últimos cien años y los cinco años más cálidos por término medio se han registrado en todo el mundo durante el decenio de 1980”

en el párrafo siguiente se advierte de que:

“La magnitud de este calentamiento es coherente con las predicciones de modelos climáticos [modelos climáticos que incluyen el efecto antropogénico, entiendo], pero también equivale a la variabilidad climática natural. Por consiguiente, el aumento observado podría deberse en gran medida a esta variabilidad natural.”

Alguien que no tenga formación científica, o alguien interesado en proteger el modelo energético actual, podrá decir: “no hagamos nada. No hay demostración científica con lo que no hay cambio climático.” No niego que quizá tuviera razón, que incluso el leve calentamiento que se ha registrado sea natural y no antropogénico. De hecho, sé de estudios bastante serios que afirman que dentro de 10-20 pueden empezar a bajar las temperaturas a pesar de nuestras emisiones. Pero no digo nada nuevo: es lo que los expertos del IPCC detallan en sus conclusiones. En realidad, estos párrafos lo que nos están diciendo es que no se puede, por ahora, demostrar que existe un cambio climático; sólo sabemos que estamos aumentando las concentraciones de gases de efecto invernadero y que la temperatura ha subido algo, aunque no tanto que no pueda deberse a oscilaciones naturales.

Sin embargo, me inquieta terriblemente que los científicos afirmen estar seguros de que la actividad humana ha aumentado las concentraciones de gases de efecto invernadero… En primer lugar, porque es muy fácil de estimar. No hay más que contar el consumo de petróleo, evaluar la cantidad de dióxido de carbono que produce, y compararla con las concentraciones atmosféricas. Es un ejercicio tan sencillo y tan fácil de rebatir si fuera falso, que me lo creo a pies juntillas. Por otro lado, estamos cambiando niveles de gases que, normalmente, están en concentraciones muy bajas y que, se sabe (esto sí está demostrado, se conocen los mecanismos que producen el efecto invernadero), regulan la temperatura terrestre. Y de unas 280 ppm (partes por millón) que se estiman en época preindustrial, se dan para 2100 unas previsiones que oscilan entre las 490 ppm y las 1.260 ppm (por cierto, cuando los diferentes modelos dan estimaciones tan dispares, es muestra de que la comunidad científica no tiene ni idea de lo que va a pasar).

No sé qué efecto podrá tener sobre el clima que la concentración de dióxido de carbono se duplique o triplique, pero, ¿no es un tanto irresponsable no preocuparse? ¿No es lógico pensar que si aumentamos la concentración de esos gases, lo más normal es que aumente globalmente la temperatura con consecuencias catastróficas? El cambio climático no estará demostrado científicamente, pero yo dejaba de emitir tanto dióxido de carbono (y otros gases de efecto invernadero) a la atmósfera. ¿Y los lectores, qué opinan?

Juan Cuquejo Mira.

Referencias:

Informes del IPCC http://www.ipcc.ch/ipccreports/climate-changes-2001-syr-languages.htm
Cambio Climático. Hacia un nuevo modelo energético, editado por el Colegio Oficial de Físicos en el seno de los actos del V Congreso Nacional Sobre Medio Ambiente (Fundación CONAMA – fundación creada por el propio Colegio de Físicos)

Extremismos ecologistas y antiecologistas

viernes, 2 mayo 2008

Como primera entrada en esta bitácora, una algo polémica. Cada día más, somos conscientes de que es necesario respetar el Medio Ambiente, lo que me parece realmente positivo. Parece ser que la Humanidad ha llegado a un punto en que es capaz de alterar el equilibrio mundial, que ha pasado a ser una fuerza transformadora del planeta a tener en cuenta. Es evidente que la destrucción de equilibrios climáticos milenarios provocará, en el mejor de los casos, la caída de la civilización y, en el peor, la desaparición de nuestra especie. Así que no estamos hablando de ninguna tontería.

Sin embargo, se está extendiendo una oleada de alarmismo o extremismo basada en los resultados de ciertos estudios que no es demasiado aconsejable, ya que se basa en una interpretación poco acertada del funcionamiento de la ciencia. El problema es mucho más complejo de lo que parece, y no sé si esta entrada podrá tratarlo por completo, pero, al menos, me gustaría que sirviera como inicio de un debate.

El mundo es un lugar muy complejo. Cualquier acción que se tome con el propósito de conseguir algún fin, a priori beneficioso, puede tener consecuencias negativas inesperadas; así que, lo suyo, sería que antes de lanzar propuestas de actuación se esperase un poco a que el conocimiento científico tuviera tiempo de asentarse y de evaluar todas las consecuencias. Si llevamos décadas contaminando, no es demasiado grave esperar unos meses antes de tomar medidas de beneficios, cuanto menos, dudosos. Sin embargo, se extienden una serie de ideas simplistas y bastante curiosas tendentes a cuidar el medio ambiente, muchas de ellas basadas en un único estudio científico que se toma como estrictamente cierto, sin saber que todo trabajo científico está sometido a revisiones y reinterpretaciones por parte de la comunidad investigadora.

No obstante, pienso que el problema no está, únicamente, en ese mal uso de la ciencia, sino en algo bastante más profundo: la “politización” del cuidado del medio ambiente. Y me refiero, casi en exclusiva a que, en consonancia con el bipartidismo que parece asentarse en las sociedades occidentales, la gente empieza a encuadrarse en dos grupos teóricamente antagónicos – no todo el mundo sigue una de estas dos posturas, pero estos radicalismos, de uno u otro bando, ganan cada día más adeptos -. Unos son los defensores de un ecologismo a ultranza, que se identifican con ideas políticas progresistas y siguen una línea de actuación de la que nadie del grupo puede salir: ser de “izquierdas”, estar en contra de la energía nuclear, alabar todo estudio científico que corrobore la urgencia de actuar contra el cambio climático, decir que todo estudio en contra está pagado por las petroleras… Otros son los defensores de que no está pasando nada, y nuevamente, han de seguir una línea de actuación rígida: ser de “derechas”, estar a favor de la energía nuclear y del petróleo, alabar todo estudio crítico con el cambio climático y decir que todo estudio que corrobora el efecto antropogénico está financiado por el grupo de presión ecologista-izquierdista… Y no caben posiciones intermedias, como ser progresista y no odiar la energía nuclear, o criticar un estudio alarmista porque la base científica no se sostiene, pero estar convencido de que hay que parar las emisiones de dióxido de carbono…

Y la ciencia está en medio. Ambos grupos pretenden que la ciencia les dé la razón, esgrimiendo, como verdades absolutas y dogmas, resultados de investigaciones que están, permanentemente, sometidas a revisiones y reinterpretaciones por el resto de la comunidad científica. Antes, se buscaba el apoyo de la religión, ahora queremos que la ciencia nos dé la razón.

Quizá como consecuencia de este radicalismo creciente, se están dando tendencias que, de seguir exagerándose, me preocupan bastante. Se extiende una forma de pensar que intenta fijar normas de conducta a la población. Esto no es malo de por sí, el problema es cuando otros valores, como la libertad o el respeto a las opiniones ajenas quedan en segundo plano. Está muy bien reciclar todo lo que podamos y más (yo lo hago, y seguiré haciéndolo porque es mucho más práctico que no hacerlo… ya habrá entradas sobre el reciclaje), pero lo que no veo tan correcto es despreciar o mirar mal a quien no lo hace. Si no quieres comer carne para proteger a la naturaleza (por cierto, muchos vegetarianos no lo son por este motivo, sino por otros diferentes), eres libre de hacerlo. Pero deberías respetar al que no ve un problema en algo que la Humanidad lleva haciendo desde sus inicios, y lo mismo que hacen otros muchos animales. El que bebe agua embotellada en vez de agua del grifo, a lo mejor tiene sus motivos, y no tiene que convertirse en un “apestado”. No es censurable usar el coche cuando el transporte público de tu localidad no funciona, o cuando para ti tiene otras ventajas.

Porque leí el caso de una mujer que se había esterilizado para proteger a la Naturaleza. No quería traer a este mundo un hijo que gastase recursos naturales y contaminara. Las consecuencias de seguir pensando en esa línea, inmersos en esta guerra entre dos radicalismos opuestos, son inquietantes. ¿Llegará el día en que a las mujeres embarazadas se las mire mal? ¿Se llegará a suicidios o a asesinatos para librar al mundo de seres humanos contaminantes?

Por supuesto, el triunfo del otro radicalismo también es inquietante, y es la inacción porque la ciencia es incapaz de demostrar que se está produciendo un cambio climático. Aunque sea verdad, eso no significa que no debamos actuar para detener tendencias y cambios a nivel global poco tranquilizadores, que sí están bastante bien demostrados. Pero esto queda para otra entrada.

Ya hay algo de polémica en esta bitácora. Advierto que no tendré ninguna piedad a la hora de borrar comentarios insultantes, y aviso, también, que acepto colaboraciones que podría publicar en forma de entradas firmadas por sus autores.

A debatir.